24/06/07
ADIOS ALBORADA...
DANCING WAVES
JEY YA, JEY YA, JEY YA JE YA JE YA... Aquel repetitivo vocablo quechua resonó toda la noche, del Concierto de Alborada, en mi mente como una letanía mágica, como un abracadabra esotérico, como un mantras tibetano que tuvo la virtud de liberar mi pensamiento de las barreras de la realidad para permitirle vagar libremente por el campo de la imaginación. En realidad eran imágenes que venían de mi subconsciente, las que bloqueaban parcialmente el mundo que me rodeaba, logrando establecer una especial conexión entre el espectáculo que se abría ante mis ojos, de coreografía, luces multicolores, y la música que venía desde el escenario y yo. Sí, verdaderamente fue una experiencia esotérica en donde mi piel fue capaz de absorber la gran energía del auditorio. Experiencia que no fue instantánea sino que hubo un largo proceso para llegar a ese clímax extrasensorial aquella tarde.
Estuve en el Auditorio del Parque de la Exposición desde temprano, y los llamados “teloneros” que abrieron el espectáculo fueros grandiosos, logrando calentar los ánimos de un público que sin demora llenó el auditorio en espera de la presentación central a cargo del grupo Alborada.
Luz Marly fue la primera estrella en aparecer en el escenario, joven e inexperta aun, fue capaz de dominar el espacio concedido con su voz y simpatía, y cantó, encantó e hizo cantar al publico. Sin lugar a dudas ella es la demostración viva del constante desarrollo de la creación artística en la música andina, joven valor quien dará mucho que hablar en un futuro no muy lejano.
Luego vino otro novel cantor, Paul Bauer, quien supo aprovechar el animo de la gente dejado por Luz Marly. Paul tuvo la virtud de mantener la alegría del publico y logró arrancar fuertes aplausos que compensaron su esfuerzo.
Los dos grupos siguiente, Los Kotosh y Manuelcha Prado, acompañado por el grupo Proyecto Kavilando, hicieron que el público olvidara por un instante a quien estaba esperando.
Kotosh demostró el porqué era uno de los grupos de fondo. Profesionales en la ejecución de las melodías y expertos en su desempeño en el escenario hicieron vibrar a gran parte de los espectadores, que canto y bailó sus canciones. Pero aun habría mas, la noche prometía mucho mas y el público lo esperaba...
Manuelcha Prado entró al escenario precedido por la justa fama lograda en años de vida profesional de ser indudablemente uno de mejores interpretes y compositores de la música andina, sino el mas grande. Indudablemente que en Manuelcha Prado se dan la conjunción de dos cualidades difíciles de encontrar en una sola persona, Manuelcha es un excelente poeta que además tiene la virtud de tocar maravillosamente la guitarra. Ambas cualidades hacen que las canciones de este artista hagan vibrar las almas de quienes lo escuchan... Y él lo sabe, lo que, con humildad, le da un absoluto dominio de escena. A quienes venimos de afuera nos resulta imposible dejar de comparar el estereotipo creado por la maquinaria alienante de los mercaderes de la industria musical, falsa y efectista, y la del verdadero artista. Manuelcha rompe cualquier esquema de la superficialidad de aquellos mercaderes de la música. Bajo de estatura, regordete, trigueño y con una pinta de Osama Bin laden tendría problemas desde lejos al cercarse al oficial de inmigraciones en cualquier aeropuerto de entrada a los EEUU. Sin embargo Manuelcha Prado es un extraordinario artista sensible a la causa de su pueblo y la defensa los Derechos Humanos.
Hubieron algunos en el público, entre ellos yo, que sólo conocíamos a Manuelcha en su faceta de un afligido y serio cantautor andino, y pensamos que no cabía en el animo de un concierto. Pero estábamos equivocados. Manuelcha Prado dejó, muy lejos de escenario, al Cesar Vallejos que lleva en su alma, y desde un principio supo estar a tono con la alegría del publico en un concierto, y su ronca voz lanzó versos hechos canción por la endiablada melodía de su guitarra que embrujó a toda la audiencia.
Quien escribe esta nota ha tenido la suerte de asistir a Conciertos y Solos, en diversos auditorios de California, de algunas Súper Estrellas de la música de indudable calidad como Bob Dylan, Neil Young, Paul McCartney, Rod Steward, The Eagles, The Rolling Stones, por nombrar algunos entre muchos otros, y aquí en Lima, Perú, ver a Manuelcha y Alborada, en su genero musical, me produjo la agradable impresión de que ellos poseían toda la calidad artística, sin envidiar nada a nadie, como los mejores del mundo.
Cuando Manuelcha Prado dejó el escenario el publico recién recordó que había venido por Alborada a pesar de que ya sus expectativas se habían colmado. Así que, lo que prosiguió fue el éxtasis...
Alborada es todo un espectáculo de Orquesta, arreglo escénico, luces, colores, sonidos, danzantes, y otros elementos que rodean al grupo, pero lo que destaca principalmente es la peculiar actuación de cada uno de sus integrante al interpretar sus canciones. Eso, como dije, los pone al nivel de los mejores shows del mundo. Pero hay algo mas.
Con luces, serpentinas, humo y efectos escénicos los mercaderes de la industria musical montan cientos de shows de muy baja calidad artística por todo el mundo. Hace un instante dije que había tenido la oportunidad de ver Conciertos y Solos de Súper Estrellas, ahora añadiré que también he visto grotescas farsas con esplendorosos decorados de oropel, luces y propaganda en donde la estafa queda al descubierto apenas el show empieza.
Alborada va mas allá de todo lo superfluo de un show moderno porque simplemente su música y la peculiar manera de interpretarlo cautiva a quienes lo escuchan. Los efectos decorativos escénicos, de luces y colores, que lo acompañan y vemos con nuestros ojos en el escenario resulta nada comparado con la apertura que provoca la magia de su música a nuestra imaginación. Bombos, quenas, flautas, zampoñas y pututos resuenan en el aire, y la energía que producen penetran en nuestro ser provocando una histeria colectiva, haciendo que miles de espectadores dancen y canten, quizás como nunca lo hicieron. Y talvez, como en mi caso, provoquen experiencias extrasensoriales de visiones intermitentes de un pasado glorioso desde la cultura de Caral, la civilización mas antigua de América, hasta el esplendor de la cuidad sagrada de Macchu Picchu del Imperio Incaico.
He seguido a Alborada desde el concierto del 2004 y creo que su constante renovar es impresionante. La creación de nuevas canciones han sido inmediatamente acogidas por el publico, creaciones en la que destaca la productiva capacidad del director del grupo, Sixto “Atuq” Ayvar Alfaro.
Sin embargo, me parece que el glamour que rodea a su espectáculo debe renovarse. Alborada es un fenómeno audiovisual en pleno desarrollo, y creo sinceramente que estos cuatro años de conciertos han sido extraordinarios pero simplemente ‘los entrenamiento de una banda en su garaje’. Quienes admiramos y nos hemos compenetrado con Alborada creemos que el Fenómeno de su espectáculo recién empieza, y queremos para ellos mayores escenarios, en capacidad y prestigio, por el mundo. Repito, he visto otro Conciertos y Solos, y por ejemplo, a no dudarlo, montajes como los del conciertos de “Pink Floyd” y “Cirque du Soleil” son posibles recrearlos para el fenómeno de Alborada, material humanos y la empresa productora ya lo tienen, sólo falta lo fundamental en un espectáculo internacional de tal magnitud: El Guión Escénico, es decir la secuencia multimedia de narrar una historia durante el show, mas allá de la histeria espontánea pero efímera del espectador.
Hoy Alborada se ha ido y, como sea lo que el destino nos depare, sabemos que el próximo año nos sorprenderá con nuevo material y su inigualable talento de cautivarnos con su música y espectáculo.
Hasta pronto amigos...
Para una exp, multimedia visitar: http://miguelbranez.spaces.live.com
14:30 Anotado en Music | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: ACTUALIDAD, MUSICA, música





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