02/02/09

BEAUTIFUL TOMORROW… HERMOSA MAÑANA

“Hermosa mañana” Le dije a una linda mujer cuando estábamos solos en un parque cerca a un acantilado. No nos conocíamos pero el estar unos minutos allí, haber cruzado nuestras miradas e intercambiado sonrisas me hicieron pensar que podía intentar iniciar una conversación con éxito.
Tuvieron que pasar muchos años después de la anécdota contada, para que un día, en un lugar jamás imaginado por mí hacía sólo unos meses, se volviera a repetir.
Llegué a la ciudad de Long Beach, California, procedente de Lima, Perú, a principios de los 80’s como un turista común y corriente, y luego de unos meses me convertí en un ilegal, también común y corriente. Con el agravante de ser “casi” un completo ignorante del idioma Ingles, en donde el “casi” para no redondearlo se debía a que mi conocimiento sólo era comparado con el vocabulario de un niño de kínder. Entonces, el estribillo de: “Pollito- Chicken y Ventana-Window…” de una canción muy conocida por los párvulos del colegio “Bambi” era todo mi vocabulario Ingles.
No es mi intención contarles los detalles de como hice para sobrevivir en gringolandia sin saber el idioma, sino simplemente hablarles del: “Beautiful tomorrow”.
Siempre me gustó pasearme por la orilla del mar y como vivía, y vivo, a sólo cuatro blocks de ella solía ir a caminar los domingos muy temprano al muelle de pescadores de Long Beach, con una taza de chocolate caliente en la mano.
En uno de esos paseos tuve la oportunidad de encontrar a una señora, bonita y sonriente, en el mismo lugar en donde solía detenerme a terminar en pequeños sorbos mi taza de chocolate mientras contemplaba la inmensidad del mar, el vuelo de las gaviotas y la salida de los botes de paseo y pescadores.
Nuestras miradas se encontraron varias veces y nos sonreímos mutuamente. Yo ya había aprendido que la gente del lugar era muy amable y comunicativa pero mi ineptitud con el idioma me mantuvo mudo en contra de mis intenciones. Silencio que se prolongó hasta cuando ella me dijo algo que no entendí.
Yo sólo atiné a decirle: "BEAUTIFUL TOMORROW. ISN'T IT? e hice una señal con la mano acerca del ambiente cuando creí haber dicho: “HERMOSA MAÑANA ¿NO ES CIERTO?”. Ella rió con franqueza por mi expresión, se acercó y conversamos, es sólo un decir, y me hizo entender que se decía: "BEAUTIFUL MORNING"; luego me invitó a asistir al programa de ESL, English as a Second Language, en el Long Beach City College en donde ella era profesora. Allí, mi esposa y yo, aprendimos el idioma Ingles correctamente en las clases nocturnas en sólo un año.
No puedo dejar de recordar, mencionar, sentir vergüenza y hacer un paralelo de cuando viví en el Perú por mi discriminatoria actitud de burlarme de quienes hablaban mal el español en mi ciudad natal: La gran Lima, por provenir del interior del país. En todo caso tuve más suerte cuando, en el extranjero, yo era el malhablado, porque a nadie le gustaría ser menospreciado por algún motivo o alguien.
Hoy, y cada vez que recuerdo esta experiencia, me río de la "estupidez" que dije por ignorancia y aprecio la amabilidad de aquella dama que conocí y que luego se convirtió en una sincera amistad familiar de casi 30 años.

05/01/09

LA GUERRA SANTA


“… “Señor Presidente, un comando terrorista tiene una ojiva nuclear en un edificio federal en Los Ángeles y amenaza con hacerla explotar si es que no cumplimos con sus exigencias de…” le comunica el agente del FBI.
Esta era la dura esperada probabilidad haciéndose realidad en el seno del país más poderoso del mundo, Los Estados Unidos de América, y lamentablemente el más odiado también.”
La Guerra Santa.
Apasionante y controversial historia inspirada en los grandes problemas que aquejan a nuestra sociedad y el accionar de sus principales protagonistas.
El desarrollo de América como líder del Mundo le ha generado enemigos irreconciliables que no pararan hasta verla sucumbir derrotada y destruida; así, llega el momento tan temido en que un comando terrorista amenazan con hacer explotar una bomba nuclear en el corazón de América.
La historia se desarrolla más allá de la simple ficción literaria de una pelea entre buenos y malos. En LA GUERRA SANTA el autor plantea y brinda al lector las posibilidades reales del conflicto, permitiéndole seguir la trama con avidez, interactuando con sus sentimientos y creencias, como si se desarrollara en la realidad, con sus terribles consecuencias; con los mismos personajes que provienen de la palpitante realidad, las que vemos y oímos en los noticieros a diario, con sus nombres reales como protagonistas.
La novela es un urgente llamado a la conciencia, apelando al profundo sentimiento de buena voluntad existente en todo ser humano, y no un mensaje de pesimismo apocalíptico e intimidación. El lenguaje y el tema siembran encargos claros en el espíritu de la gente lúcida y honesta de todas las naciones para reemplazar, ahora, toda una cultura de agresión y de violencia por otra de paz y convivencia.
La primera edición se agotó totalmente, y ahora, al alcance del mundo entero, está la segunda edición a través de lulu.com. Léala, LA GUERRA SANTA le fascinará.
Búscala en: http://www.lulu.com/content/5397807

31/10/08

LA FIESTA INOLVIDABLE

“Sí, ésta es una gran reunión… y somos los anfitriones” dijo para sus adentros Jim Brown, un robusto y maduro caballero. “Dios mío, que cantidad de gente se ha reunido para darnos la bienvenida!” Exclamó en su pensamiento mientras miraba al patio desde la ventana del segundo piso de la casa de sus padres.
Allí, en el patio, había mucha gente confraternizando. Eran los familiares y amigos de la familia.
“Tan pronto llegue mi esposa e hija saldremos al patio a saludarlos” Se dijo Jim, mirando su reloj, quien se había adelantado para coordinar los arreglos. Luego empezó a reconocer a todos y cada uno de los asistentes balbuceando sus nombres o la relación que los unía.
“Juan, Pedro, Carlos, María… - y paró de mencionar mas nombres-… Dios mío casi toda la Promoción de mi escuela está aquí… Y también los profesores!”
“Roberto, hermano mío, cuanto te extrañé” murmuró Jim y lo vio en una esquina del patio atareado con la barbacoa que preparaba para los invitados.
También vio a varios niños, que no reconoció, jugando en la alberca.
“Beatriz…!” pronunció de pronto sus labios al descubrir a la hermosa mujer, amor de juventud, con quien se hubiera casado de no haber sido por las circunstancias, pero que nunca olvidó.
Allí también estaban los padres de Jim y los de su esposa, Sofía, revisando y ordenando a los mozos que todo esté en orden, como lo planeado, sin descuidar, de tanto en tanto, en recibir a los que iban llegando, para conversar con ellos brevemente hasta que se sintiesen cómodos en la reunión.
De pronto su padre miró a la ventana del segundo piso, la misma desde donde él observaba, y sus miradas a la distancia se encontraron. Fue como un mudo anuncio porque Jim intuyó que su esposa e hija estaban por llegar.
Jim bajó las escaleras y se dirigió al porche de la casa a recibirlas.
No tuvo que esperar nada porque descubrió que no muy lejos venía una limosina, blanca y radiante, que luego se parqueó frente a la casa.
Sofía y su hija, Sofía Beatriz, bajaron de la limosina deslumbrando a Jim, quien ansioso y sonriendo iba a su encuentro con los brazos abiertos.
“Todos nos están esperando en el patio!” Les dijo Jim mientras las llevaba, tomadas de la cintura, a ambos lados.
“Mamá demoró en el peinador!” Se quejó y disculpó Sofía Beatriz.
La puerta del patio se abrió de par en par, y el feliz trío hizo su triunfal aparición siendo ovacionado por todos.
Si, había mucha gente, mejor diríamos una multitud porque allí además estaban, el panadero, el lechero, el carnicero, el chino de la bodega de la esquina, los vecinos… Sí, mucha gente. Todos lucían jóvenes y lozanos, sin preocupaciones de ninguna clase que perturbaran sus sonrientes rostros.
A no dudarlo ésta sería la Fiesta Inolvidable de la familia Brown, en la que ni siquiera el recuerdo por quienes se quedaron en la tierra, y los lloraban, perturbarían la celebración de bienvenida a su eterna felicidad.

20/09/08

Si no, te parto la madre!!!... El cuento.

Hola, mi nombre es Pedro y me acuñaron el alias de “Nadie” por dos motivos. Uno, porque a los siete años de edad me arrojaron a la calle, cuando murió mi madre, y el proxeneta que fungía como mi padre necesitaba el cuarto en que vivíamos para seguir con sus negocios. Y segundo, porque justamente ese año la canción “Pedro Nadie” de un tal Piero estaba de moda. Sí, a esa tierna edad era un hijo de nadie… Pedro Nadie.
“Crecí en la calle” es un decir, una expresión que no significa nada para quienes no saben lo que realmente es ser un niño absolutamente desamparado, que por años deambuló y durmió en la intemperie hasta que… ¿alguien apareció y me recogió? No, hasta que me hice adulto.
Mis únicos “amigos” fueron otros niños de mi misma condición, con quienes formamos nuestra pandilla para poder sobrevivir, es decir robar a diario el pan de cada día. Como podrán imaginarse, no podíamos hacerlo contra gente más fuerte que nosotros, así que me eduqué y me desarrollé dentro del código de conducta callejera, y lo primero que asimilé fue que sólo debíamos atacar a los más débiles. Atacar y robarles a las viejitas y viejitos, mujeres embarazadas o con niños en los brazos, ciegos o lisiados mendigos, u otros niños ricos; fue la manera como aprendí a cuidar de mí.
No está demás decirles que esto no fue una divertida aventura, ni mucho menos, sino una terrible tragedia que me marcó para siempre, porque apenas llegué al grupo, en la noche, los mayores me violaron, y lo repitieron cuantas veces quisieron hasta que aprendí el uso de la navaja, corté a uno y me hice respetar.
La piel se me curtió no sólo del frío y el calor de mi vida callejera, sino de las palizas que soporté en mis peleas con mis propios amigos, otras en contra de bandas enemigas, o cuando caía atrapado por mis victimas o la policía. Desde esa temprana edad aprendí que si alguien se acercaba a mí y levantaba la mano era para atacarme o manosearme; como el cura del catequismo quiso hacerlo a cambio de un plato de comida y un techo en donde dormir, sin imaginarse que mi instinto ya estaba formado y a la primera manoseada le “tajé” la cara con mi inseparable y fiel amiga, mi navaja.
Mas tarde, cuando mis necesidades crecieron, es decir drogarme, empezamos a robar a mayores porque necesitábamos más dinero. Fue cuando comencé a destacarme en el grupo por mi crueldad. Atacaba sin miramientos a quien sea, sin importarme las desventajas por su tamaño o corpulencia. Con la única ventaja que me daba acuchillarlos primero, y luego, cuando gritaban al ver su propia sangre, el grupo lo asaltaba.
Así fue como me convertí en el líder de la banda, claro que primero tuve que “bajarme” al jefe en una pelea limpia, rodeado por todos y a la luz de la luna. Pelea en donde después de recibir varios cortes en los brazos, el hijo de puta cayó en mi trampa de hacerme el más débil, y se confió en el código callejero, cuando fingí caer al suelo. El creyó que era el momento para terminar conmigo, y al levantar su brazo para asestarme la puñalada final, le acerté un certero tajo en los cojones… ¿Murió? No sé, ni nos importaba, porque con el grupo nos fuimos a la playa a celebrar con una bolsa llena de pegamento que inhalábamos para sentirnos felices y vencer el frío, y ni más supimos de él. Ah, no está demás tampoco puntualizar que fue él quien había liderado a quienes me violaron cuando llegué al grupo.
A los 12 años de edad ya tenía mi propia banda, la que nadie me regaló sino gané por mi destreza con la cuchilla y mi crueldad.
Pero a esa edad y de pronto algo empezó a cambiar en mí, algo que yo no podía explicar, y no tenía a nadie a quien preguntar. Mi voz cambiaba, mi pubis se cubrió de vellos y empecé a soñar. Fue justo cuando llegó una niña y su pequeño hermano al grupo, y en la noche quisieron violarla. El ultraje era lo natural para todos nosotros, para nuestro código, sea niño o niña, no había diferencia, todos habíamos pasado por eso como un bautizo… Pero no para mí.
“Nadie la toca carajo!!!… -rugí, y saqué a relucir mi navaja-… y al primero que se le acerque lo descojono!!!”
“Ta bien Pedro Nadie… Ta bien cumpa… si la quieres pa ti solito ta bien” dijo el que fungía de segundo en la banda a pesar de ser mayor que yo.
“No carajo… Desde esta noche no mas bautizos en mi banda”
Esa noche me fui a dormir apartado del grupo, y oculto entre las sombras lloré. Y en la frialdad de mi lecho de cartones y trapos me acordé de mi madre y de la última profesora que tuve en la escuela. Recordé que vivíamos en una pocilga de mierda de un cuarto de hotel, pero era mi casa, mi hogar, en donde mi madre me quería, me daba de comer, y al acostarme me decía al abrigarme “Pedrito, hijito mío, sueña con los angelitos”… entonces lloré, lloré como nunca lo había hecho todos estos años, y entre lagrimas recordé a mis amigos de la escuela y mis juegos… Y los extrañé a todos.
Felizmente había aprendido a leer en la escuela, y desde que viví en la calle y dormía en los basurales leía cuanto periódico o cuento para niños caían en mis manos. Por eso, al día siguiente de prohibir las violaciones empecé a enseñarles a leer a mis amigos, claro está que después de los asaltos. ¿Que creían o esperaban de un niño delincuente como yo? ¿Acaso espero comida y techo gratis? No, aprendí que todo cuesta en la vida y que tengo que ganármelo de la única manera que la sociedad de instruyó. Y al que se acerque con la mano levantada, para golpearme o acariciarme, recibirá un tajo en la cara… o más.
“Si vas a hablarme… hazlo de lejos, cabrón!!!… si no, te parto la madre!!!”
Continuará …?

22/07/08

COMO UN COHETE...

PURO CUENTO” avanza como un cohete hacia las estrellas. Y en verdad tengo que agradecer la rápida acogida que ha tenido dicha colección de cuentos y relatos. La mayoría de estos estuvieron de un año a sólo unos meses en mis Blogs, expuestos de manera libre a disposición de todos los lectores, hasta que formaron un libro de más de 200 páginas, “PURO CUENTO”.
Resulta innegable que mi labor literaria es más conocida en Internet que en mi propio vecindario de Long Beach-California, o Lima-Perú. Por eso creo que mi decisión de optar por una publicación “On line” ha sido todo un acierto. Sé que existen problemas tanto en las publicaciones de las Editoriales convencionales y las de “On line”, pero mi deseo de llegar a un basto publico ha sido resuelto.
Me resulta imposible seguir el track de los que han adquirido mi libro, o lo bajaron a su PC, de una manera tan abrumadora y rápida. Por eso les envío un saludo y agradecimiento personal a cada uno de los que me leyeron en Spaces del MSN, Scritorium (hoy extinguida), Teonanacatl (en pleno ascenso), Blogspirit y La Coctelera, principalmente porque sé que de allí proviene esta tierna acogida.
Sé que sería grandioso poder autografiar todos y cada uno de los libros, y espero hacerlo pronto en una “gira mochilera”.
Una vez más les agradezco el apoyo y el reconocimiento.
Atte.
Michaelangelo Barnez.
PURO CUENTO

27/03/08

¿ACASO SOY... ADICTO AL SEXO?


Estoy en la recamara de un hotel, de cinco estrellas porque esta noche será especial, recostado en la cama, desnudo pero cubierto discretamente, luego de haberme duchado. Tengo mis dedos entrelazados reposando entre mi húmeda nuca y la almohada, en espera que mi pareja salga del baño y venga a recostarse conmigo, a mi lado, para hacer lo que ya teníamos propuesto hacer desde mucho antes que entráramos al hotel. No está demás decir que yo venía preparado para la faena, no había bebido nada de alcohol ni comido mas de un bocado en el preámbulo que hicimos antes de subir a la recamara, porque definitivamente pensaba fornicar toda la noche… ¿Seré adicto al sexo?
Pero ya no soy joven, y ni los ejercicios que hago diario para mantenerme en “forma” (léase: “listo para el sexo”) dan los resultados esperados, y lo que antes era un cóndor ahora es un tímido pingüinito. Así que, con antelación, fui a ver a un doctor para que me recete la bendita pastilla del Viagra. Tengo 60 años de edad, y por lo menos 45 fornicando como gallo loco, y no pude evitar que una idea cruzara mi mente… ¿Seré adicto al sexo?
Entonces apareció la deseada hembra, en el marco de la puerta, vistiendo un breve y transparente “baby doll”, a contraluz entre la semipenumbra de la recamara y la luz del baño, posando, con un brazo en alto y la otra mano apoyada en su carnosa cadera, mirándome seductoramente, muy segura de conseguir su pecaminoso propósito. En mí, lo que tenía que erguirse se irguió, y agradecí a la bendita pastilla azul el milagro. Entonces me quedé absorto mirando su espectacular figura, mientras por mi mente hacía el recuento de la docena de condones de colores y sabores que había traído con mucha ilusión… ¿Seré adicto al sexo?
La opulenta y voluptuosa mujer vino caminando lentamente hacia mí, moviendo sus caderas, para provocarme la libido o, ya provocada en ella misma, por el anhelo de devorar su apetecible bocado que la sabana no podía ocultar.
Yo me mantuve quieto, tranquilo, y seguí recostado en la cama, dejando que ella tome la iniciativa y despliegue todo lo que su imaginación de hembra en celo le provoque hacer. ¿Acaso soy un diablo en la cama? No, soy más que eso, soy viejo y aunque necesito Viagra la experiencia de la vida es mi aliada… ¿Seré adicto al Sexo?
Ella se detuvo a sólo un metro de la cama y empezó a bailar suavemente, girando y contorsionando sus caderas y hombros, haciendo danzar su ombligo, frotando con sus manos las protuberancias y pliegues de su cuerpo, despeinándose y meneando su cabellera, e inclinándose a recoger cosas imaginarias del suelo, sólo para mostrarme la sinopsis de lo que más tarde me enseñaría al detalle, y en mi alma sentí crecer el dulce sabor de la lujuria. Los latidos de mi corazón se acrecentaron y mi respiración se transformó en una secuencia de profundos suspiros. Ella no me miraba a los ojos para no perturbar mi gozo, pero yo creí descubrir en su dulce rostro que la danza erótica la afectaba a ella también, hasta que se quitó el “Baby doll” y vino hacia mí… ¿Seré adicto al sexo? ... Continúa.
El presente trabajo literario es parte mi nuevo libro “PURO CUENTO”. Por favor visitar:
http://stores.lulu.com/michaelangelobarnez

02/09/07

LA FELICIDAD DE LOS PADRES...


Después de un buen tiempo de ausencia el espacio “Miguel Ángel Branez” vuelve a renovarse.
Y el motivo de mi lejania fue debido a un acontecimiento muy importante que acaparó totalmente mi atención, La Boda de mi Hijo Menor, Miguel Ángel Júnior.
Realmente han sido casi mas de tres largos meses de ausencia, y tengo muchas cosas que contarles… Claro que lo iré haciendo en el transcurso de estas semanas pero hoy empezaremos con el evento central “La Boda”, la que prefiero sea espectada antes que leída, así que los invito a rememorar la ceremonia a través del video…
Es indudable que los padres somos felices cuando nuestros hijos lo son. En otras palabras, creo que somos felices a condición que ellos lo sean.
Eso lo pude comprobar el pasado 21 de Julio cuando mi hijo menor, Miguel Ángel Júnior, se casaba con su novia Crystal, para formar una maravillosa pareja.
Los novios, o recién casados, se veían radiantes de felicidad; en medio de sus padres, familiares y mejores amigos. Juraron amarse y velar por la salud y la felicidad de su pareja eternamente… Bien, prefiero que sean testigos presenciales … Y está allí en el video de Youtube.