24/11/08

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS… THANKSGIVINGS… Un cuento.

Este cuento ha estado rodando durante algún tiempo, contado de muy diversas maneras. Y como el día de “Acción de gracias” o “Thanksgivings”, está a la vuelta de la esquina, creo que merece la pena contarlo una vez más. Al Cesar: Versión traducida, corregida y aumentada por Michaelangelo Barnez, de la oral, en Inglés y anónima.

John, un hombre joven, recibió un loro llamado “Jefe” como regalo.
El loro tenía muy mala actitud, y peor aun era su vocabulario.
Cada frase que salía del pico del pajarraco era ruda, odiosa y llena de groserías.
John intentó e intentó, hasta el cansancio, en cambiar la actitud del pájaro con el ejemplo, diciéndole sólo palabras corteses de manera consistente, a la vez que tocaba sólo música suave.
Además, pensaba y era capaz de hacer cualquier cosa con tal de limpiar el vocabulario del bendito pájaro.
Finalmente, un día John se exasperó y le gritó al loro.
El loro, sin intimidarse, abrió el pico y le gritó también.
John, lleno de rabia, sacudió al loro, pero éste, verdeyrojo de la ira y aleteando y picando, se puso más enfadado y rudo aun.
John, en la impotencia y ciego por la desesperación, agarró al pájaro y lo puso en el congelador.
Durante unos minutos, desde adentro, el loro gritó groserías, insultó y dio de aletazos y puntapiés.
Entonces, de repente todo calló. Ni un pío más se oyó durante un minuto.
John, temiendo haberle hecho daño al loro, abrió rápidamente la puerta del congelador.
El loro, serenamente, salió hacia los brazos extendidos de John, y se le acurrucó mientras le decía con voz muy triste:
“Señor, creo que puedo haberlo ofendido con mis groserías y acciones. Yo estoy profundamente arrepentido de mis faltas y pienso hacer todo lo posible para corregir mi imperdonable mala conducta”
A John le llamó poderosamente la atención el radical cambio de actitud del loro.
Él estaba a punto de preguntarle, qué había hecho posible tan dramático cambio en su conducta, pero el loro, antes que le diga algo, añadió:
“¿John, puedo preguntarte qué hizo el pavo?”
Feliz día de Acción de Gracias… Happy Thanksgiving…


PAVO ASADO.JPG

17/11/08

EL ÓMNIBUS

Iba un ómnibus, nuevo y de color azul cielo, por la carretera que unía una cuidad de los suburbios con otra muy grande: Los Ángeles.
El ómnibus estaba casi lleno, sólo dos de sus asientos aun estaban libres.
El chofer, un hombre de rostro delgado, pálido y muy serio, con la vista fija en la carretera, no prestaba atención a la amena conversación de sus pasajeros ni al jolgorio de los de más atrás, y sin apuro, conducía el vehiculo a mediana velocidad.
De pronto, al voltear por un recodo, vio no muy lejos un tumulto de carros y gente en el camino. Él, inmediatamente, se puso en guardia y comenzó a disminuir la velocidad. Sí, había ocurrido un accidente.
Cuando estuvieron muy cerca del fatídico lugar escucharon los lamentos de la gente, y todos en el ómnibus, muy curiosos, prestaron oídos y miraron por las ventanas.
“Pobres criaturas…” “Fue por proteger a su mascota…” “Juro que no pude hacer nada, se metieron a la carretera de improviso, yo frené pero no pude evitarlo…”
Fue lo que oyeron, porque carros y gente ocultaban a las victimas.
El chofer del ómnibus, conduciendo muy despacio, hizo un giro muy lento para evitar el tumulto a la vez que satisfacía la morbosa curiosidad de sus pasajeros, avanzó unos metros más y se apeó al borde de la carretera, luego presionó un botón ubicado en el tablero de control, entre el encendedor y la radio, y la puerta hidráulica del ómnibus de abrió.
Allí, parado al lado de la carretera y frente a la puerta abierta había un niño sonriendo, llevando en sus brazos a un perrito “Chiguagua”. El niño subió y se sentó en el asiento libre, poniendo a su lado a su querida e inquieta mascota.
“¡Estamos completos!” Anunció el chofer del ómnibus color azul cielo cerrando la puerta y, aumentando la velocidad, se perdió en la larga carretera camino a Los Ángeles.

Copyrights, Michaelangelo Barnez, 2008